El río Epub æ Paperback

El río M A R A V I L L O S O Es un libro extra o Resiste el paso del tiempo sin problemas y a pesar de sus particularidades formales por ejemplo, la irregularidad de su prosa, a veces l rica y en otras sumamente econ mica y precisa Cap tulos en los que uno a ratos se pierde y otros sumamente bien articulados Es irregular en ese sentido Esta irregularidad se ve compensada, creo, con la intensidad de la historia y la aparente ausencia de lecci n moral G mez Morel relata, jam s se pregunta sobre si lo que cuenta es corre Es un libro extra o Resiste el paso del tiempo sin problemas y a pesar de sus particularidades formales por ejemplo, la irregularidad de su prosa, a veces l rica y en otras sumamente econ mica y precisa Cap tulos en los que uno a ratos se pierde y otros sumamente bien articulados Es irregular en ese sentido Esta irregularidad se ve compensada, creo, con la intensidad de la historia y la aparente ausencia de lecci n moral G mez Morel relata, jam s se pregunta sobre si lo que cuenta es correcto o no y menos parece interrogarse sobre qu tanto se est exhibiendo a s mismo al proponer la novela como una suerte de autobiograf a.En un plano por fuera de la novela en s , me llam mucho la atenci n las similitudes que se presentan en el mundo marginal entre el Chile de la d cada del 30 40 y el del siglo XXI Particularmente en lo que respecta a los ni os que son institucionalizados y la suerte que corren al interior de estos recintos.Otro aspecto que me pareci intrigante es la omnipresencia de la sodom a como un una forma de dominaci n patriarcal y la aceptaci n cultural que esta tiene dentro del mundo del hampa El que lo mete, independiente de a qui n, conserva su masculinidad El libro es brutal, una gran novela de la tradici n negra chilena Por qu un ni o se convierte en delincuente G mez Morel puede contestar esta pregunta contando su historia, de una manera tan honesta que desgarra cualquier coraz n, y con la nica finalidad de impedir que lo que l pas , se repita Prep rense para derramar m s de una l grima, gritar de enojo e impotencia por vivir en una sociedad tan hip crita y terminar el libro queriendo hacer algo para mejorar esto.Estas son algunas de las frases que m s impacto me generaron Necesito mucha ayuda para salv Por qu un ni o se convierte en delincuente G mez Morel puede contestar esta pregunta contando su historia, de una manera tan honesta que desgarra cualquier coraz n, y con la nica finalidad de impedir que lo que l pas , se repita Prep rense para derramar m s de una l grima, gritar de enojo e impotencia por vivir en una sociedad tan hip crita y terminar el libro queriendo hacer algo para mejorar esto.Estas son algunas de las frases que m s impacto me generaron Necesito mucha ayuda para salvarme de m mismo Ciertas cosas y sucesos, aparentemente insignificantes, en un momento dado deciden el curso total de una vida No ten a miedo de estar solo, sino de dejar de estarlo Te gustar a tener una mam buena y cari osa Las hay as Llor con el estern n m s que con mis l grimas Se llora as cuando uno descubre que siente infinita piedad por s mismo Busc un responsable de su fracaso estaba yo Conoc a las bondades del mal y cuantos males algunos esconden tras la palabra bien Siempre sent que un hombre peque ito y miserable se me acurrucaba en el fondo del alma y desde ah lloraba, desesperado En d nde estar todo lo que este cura llama ni ez En el solitario correr del R o En d nde est n aquellas cosas agradables y cordiales que iluminan la vida de un ni o y plasman su autonom a ps quica En d nde est n En d nde Pelot n sigue muriendo en m todos los d as, y porque no lo olvidar , el jam s morir Creo que esa es la idea de eternidad La muerte ante el amor Hay emociones que a veces tratamos de explicarlas, pero que no caben dentro de las letras Son sentimientos que las palabras no pueden reflejar porque contienen la inmensidad de la nada y surgen de la escalofriante grandeza del amor Sal a la calle, vi pasar un cortejo f nebre Envidi la suerte del que iba en el caj n La tragedia del ni o est en que sufre, siente, aprecia lo que le sucede, pero no sabe ni puede expresarlo y el dolor del esp ritu, si no es identificado, expuesto y sentido con claridad, tiene poca diferencia con un dolor de muelas En cualquier idioma la s plica es igual y reconocible tiene el mismo acento de angustia, la misma desolaci n en el rostro y en un mismo temblor de manos, con l grimas iguales en los ojos Creen que intimid ndolo acallar n los gritos acusadores que noche y d a cada uno siente en su conciencia El grito que l desea lanzar jam s podr an silenciarlo ustedes, ni nadie Puede ser que por miedo no hable, pero lo dir todo con sus ojos llenos de odio, con su rostro cejijunto y ensombrecido Cuando este muchacho salga de aqu seguir lanzando por el mundo su protesta Protestar robando, asesinando, destruyendo todo Robar porque vio que otros roban, y con la cobard a que vio ac tendr ejemplos para ser l tambi n un cobarde Estos muchachos vinieron procedentes del R o y aqu , qu encontraron Una cloaca m s p trida que aquella en que nacieron Donde hab a una esperanza, ustedes pusieron odio Al destrozar la ni ez de un ser est n construyendo un criminal que ma ana puede asesinar a vuestros propios hijos Todos los canallas acusan a sus padres Pero, es que yo tuve padres Lo importante era huir de los golpes Me importaba encontrar un ser pr ximo, alguien que me escuchara, una persona, una sola, que me respondiera Creo que no robaba cosas ni objetos Robaba amor, robaba efectos personales de los estudiantes para poder comprar el rudo cari o de los pelusas Lo que me importa es irme de este mundo sin haber perdido una batalla que no s lo es mi batalla, sino tambi n es la lucha tesonera y constante que tendr n que sostener quienes vivieron una vida como la m a y sinceramente desean regresar a la matriz social La crudeza que relata Alfredo G mez Morel cala en el sentir por lo honesto y brutal de las vivencias que describe, las cuales se construyen a trav s de la b squeda de identidad del propio autor una identidad negada por personajes que le robaron la infancia a trav s de la violencia y el abandono constante El hecho de que luche tozudamente por la aceptaci n de los otros me hace recordar las heterotop as de Foucault , que de cierta forma explican el conflicto interno del protagonista, marcado por La crudeza que relata Alfredo G mez Morel cala en el sentir por lo honesto y brutal de las vivencias que describe, las cuales se construyen a trav s de la b squeda de identidad del propio autor una identidad negada por personajes que le robaron la infancia a trav s de la violencia y el abandono constante El hecho de que luche tozudamente por la aceptaci n de los otros me hace recordar las heterotop as de Foucault , que de cierta forma explican el conflicto interno del protagonista, marcado por la frustraci n que le produce el rechazo colectivo que le demuestra El R o La puerta de entrada no da a la pieza donde vive la familia y toda persona que pasa, todo visitante puede perfectamente cruzar el umbral, entrar en la casa y pernoctar Ahora bien, tales dependencias est n dispuestas de tal modo que el hu sped que pasa no puede acceder nunca al seno de la familia, no es m s que un visitante, en ning n momento es un verdadero hu sped fragmento de Los espacios otros, Michel Foucault Un libro de verdad, muy humano, muy real Imperdible Mi vida ya no tiene salvaci n.Me gusta delinquir Retrocede, hijo A n es tiempo Otros debieron retroceder antes Qui nes UstedMi Madre Sofismas distractivos Todos los canallas culpan a sus padres Pero, es que yo tuve padresEste libro fue escrito durante la estad a de Alfredo G mez Morel en la c rcel de Valparaisoy narra una especie de autobiograf a en la que nos cuenta como pas toda su juventud delinquiendo en el Santiago de los 30 s, viviendo en el r o Mapocho, escapandoMi vida ya no tiene salvaci n.Me gusta delinquir Retrocede, hijo A n es tiempo Otros debieron retroceder antes Qui nes UstedMi Madre Sofismas distractivos Todos los canallas culpan a sus padres Pero, es que yo tuve padresEste libro fue escrito durante la estad a de Alfredo G mez Morel en la c rcel de Valparaisoy narra una especie de autobiograf a en la que nos cuenta como pas toda su juventud delinquiendo en el Santiago de los 30 s, viviendo en el r o Mapocho, escapando de una ni ez sumamente violenta una madre soltera que se prostitu a y lo golpeaba continuamente,un padre ausente y pusil nime, los curas ped filos de una escuela de buena posici n o las mismas violaciones que se produc an en el R o.Los mundos que describe G mez Morel no se siente suavizados, pero a la vez poseen una dignidad interna que le da todo un marco al universo en el cu l decide o debe introducirse el protagonista La prostituci n, as como los homosexuales marginados, los cogoteros, todo es puesto en un escalaf n dentro del marco social y cultural del hampa de ese entonces.Ser marginado en un mundo de por si marginal es una narrativa que podemos observar en cosas tan recientes como Moonlight Ese exilio perif rico donde los c digos de honor parecen el nico medio por el cual el caos y la violencia parece converger para poder sobrevivir en una guerra declarada contra los que viven sobre el R o , o sea la sociedad en si.Se lee como un texto sumamente ambicioso donde el autor no esconde su pretensi n, lo cual es bastante razonable al tener una narrativa sumamente gil y que ve uno de sus puntos m s poderosos en el capitulo de la botella Tal vez el pasaje m s magn tico, ed pico y brutal que he le do el ltimo tiempo Qued solo en el medio del patio Despu s vinieron muestras de rechazo m s sutiles, aunque no por eso menos claras.A los tres d as me obligaron a que hiciera el caf A los cinco, que lavara las ollas.Nunca un verdadero choro,estimado por el grupo, debe realizar estos menesteres en los primeros treinta d as de su ingreso al penal Despu s es l mismo quien toma la iniciativa y se pone a servir a los dem s Cuando por primera vez tuve que hacer el almuerzo para todos, pens que por el camino de la delincuencia nunca llegar a ser h roe No hab a grandes pistas ni sobresaltos porque la muerte para un delincuente autentico es un simple espect culo m s,acaso emocionante,pero no produce p nico ni es cosa muy trascendental.El ladr n muere un poco cada vez que delinque.La partida honorable no le interesa, se hace tan amigo de la muerte que vive cada instante como si fuera el ltimo de su vida. Aunque Luis Vicente To o Alfredo conocer a lo largo de la novela las vicisitudes de un hombre adulto delincuente a conciencia y por voluntad , la primera parte del libro es tan cruda que, para el lector, el protagonista nunca deja de ser aquel ni o que incluso antes de conocer El R o cargaba ya con demasiado Pap lanz un suspiro y nuevamente clav sus ojos en los m os S que en ese instante se sent a m s d bil y desvalido que yo Eramos dos ni os de diferentes edades, pero con igu Aunque Luis Vicente To o Alfredo conocer a lo largo de la novela las vicisitudes de un hombre adulto delincuente a conciencia y por voluntad , la primera parte del libro es tan cruda que, para el lector, el protagonista nunca deja de ser aquel ni o que incluso antes de conocer El R o cargaba ya con demasiado Pap lanz un suspiro y nuevamente clav sus ojos en los m os S que en ese instante se sent a m s d bil y desvalido que yo Eramos dos ni os de diferentes edades, pero con iguales cansancios y miedos Te gustar a tener una mam buena y cari osa Las hay as S Las hay Recuerda a do a Catalina Sac la chequera y se puso a llenar una hoja Pens un rato, firm , meti el cheque en un sobre, titube , tom su lapicera nuevamente, de una agenda arranc una hoja de papel y escribi algo Uni papel y cheque con un alfiler, los introdujo en el sobre y lo cerr De un bolsillo del pantal n sac un fajo de billetes de cien pesos, me tendi uno junto con el sobre cerrado Dale esto a tu madre Esto, para ti.Otra vez nuestros ojos se encontraron S que hice una mueca similar al presagio de aquellas sonrisas sin sentido que uno esboza entre los dientes cuando alguien nos da un bofet n sin que sepamos por qu lo recibimos Me lanc a llorar sin estruendo, casi en silencio, con la cabeza gacha y apoyada en el escritorio de mi padre Llor con el estern n m s que con mis l grimas La espalda me daba saltos y las l grimas me brotaban de la laringe, asfixi ndome Se estremec a todo mi cuerpo Se llora as cuando uno descubre que siente infinita piedad por s mismo Pap se levant precipitadamente Alfredo, por qu lloras Por todo Este libro me hizo pedazos y fue s per dif cil de leer Fue como una patada en la guata de realidad, violencia y dolor A n as es una tremenda lectura que hay que leer. Llegu a este libro porque se menciona, junto a otros, en la introducci n de Solos en la noche y c mo agradecer que lo hayan incluido Esta fue una vida incre ble, que se cuenta con total y brutal honestidad, y con palabras hermosas y bien usadas A veces, palabras chistosas y escritas en la forma en que habla el hampa, para dar al lector una clara idea de lo que se viv a en el momento Otro ni o abandonado y utilizado despu s como mercanc a por una madre que no merece tal apelativo Un ni o q Llegu a este libro porque se menciona, junto a otros, en la introducci n de Solos en la noche y c mo agradecer que lo hayan incluido Esta fue una vida incre ble, que se cuenta con total y brutal honestidad, y con palabras hermosas y bien usadas A veces, palabras chistosas y escritas en la forma en que habla el hampa, para dar al lector una clara idea de lo que se viv a en el momento Otro ni o abandonado y utilizado despu s como mercanc a por una madre que no merece tal apelativo Un ni o que buscando una familia termin en el R o, con gente que lo acept y despu s lo rechaz debido a un ataque que lo dej marcado durante mucho tiempo Aqu el autor va analizando las razones por las que delinque, porqu elige comportarse de la manera en que lo hace y explica con acciones por qu no tiene otro camino Lo terrible es darse cuenta de que a pesar de que fue escrito hace tanto tiempo, la situaci n puede aplicarse hoy en d a casi sin ning n cambio No hemos aprendido nada Incluye la cr nica Por qu me convert en delincuente publicada en Revista Paula eny reproducciones de grabados de Francisco Hoffman para la primera edici n


About the Author: Alfredo Gómez Morel

Is a well known author, some of his books are a fascination for readers like in the El río book, this is one of the most wanted Alfredo Gómez Morel author readers around the world.


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